Inteligencia artificial y derechos fundamentales
Inteligencia artificial y derechos fundamentales
La transición digital debe ser respetuosa con los derechos humanos, y debe poner a la persona y sus derechos en el centro de cualquier propuesta y debe ir acompañada del diseño de estructuras
y principios de gobernanza que aseguren la protección de los derechos humanos y que se adquieran y operen dentro del marco jurídico y ético de las organizaciones.
Aún no se conocen los efectos positivos y negativos que tendrá el uso generalizado de algoritmos en el derecho a la igualdad, la justicia, la salud, la educación, la participación democrática, la identidad digital, la libertad de expresión e información, el trabajo, el derecho a un debido proceso, entre otros.
Este estudio tiene un foco especial en una categoría de personas que se sitúan en la primera línea de preocupación en la Agencia Española de Protección de Datos: los menores. Situándose desde un enfoque de derechos humanos, el principio de no discriminación obliga a detener la mirada en aquellos. Los menores, si tenemos en cuenta el rápido desarrollo de la IA en esta cuarta revolución industrial, es uno de los colectivos que resulten especialmente vulnerables.