El tres de febrero el presidente senegalés, Macky Sall, anunciaba el aplazamiento de las elecciones generales previstas para el 25 del mismo mes. El líder del ejecutivo justificaba su decisión en un conflicto entre la Asamblea Nacional y el Consejo Constitucional, debido a la puesta en marcha de una investigación por parte del Parlamento para inspeccionar a la Comisión Electoral, encargada de aprobar los candidatos presidenciales. Pero el retraso de los comicios es solo la punta del iceberg de una tensión que viene de antiguo. Senegal es conocido como el país más estable de África, al no haber sufrido guerras civiles ni golpes de estado, pero, últimamente, su calidad democrática se ha visto seriamente afectada.
Senegal se juega la democracia
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