Era inevitable. El presidente de EE.UU., Joe Biden, no podía mantenerse en la carrera por la reelección después de que el debate del 27 de junio con Donald Trump, y otros patinazos posteriores, demostraran sus problemas cognitivos y de coordinación, que ya antes eran un secreto a voces. Lo mucho que ha tardado en renunciar a la candidatura puede haber hecho irreversible la ventaja de Trump, y hay responsables de ello, además del propio presidente.
Kamala «for president»
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