No sé si he insistido lo suficiente, por razones obvias, en el papel que representaron las grandes empresas capitalistas en la financiación y el ascenso de los fascismos en algunos países europeos, en los años 30/40 del siglo XX. En mi último libro, ‘La democracia expansiva’, facilito algunos datos sobre el particular y acerca de la responsabilidad que tuvieron en la catástrofe que significó la carnicería de la II Guerra Mundial y sus consecuencias. En las razones o causas de actitudes tan nefastas para la humanidad influyeron múltiples acontecimientos, de entre los cuales destacaría, especialmente, algunos. Las derivaciones de la Gran Guerra del 14 y el fatídico Tratado de Versalles, que denunciaría con lucidez Keynes en su obra ‘Las consecuencias económicas de la paz’.
Los padrinos
Hazte socio/a de la Fundación
Súmate a nuestra iniciativa por un pensamiento independiente.