Las severas críticas a los últimos acuerdos entre los EEUU de Trump y Europa se suceden por doquier. Se habla con razón de sometimiento, de imposición, de la debilidad de la UE y, todo ello, es parte de la verdad. La aceptación -salvo la excepción española- del 5% del PIB en gastos de defensa impuesto por Trump ya fue un aviso o advertencia de las intenciones de los yanquis. Algunos pensaron y manifestaron que tampoco estaba tan mal que Europa se rearmara ante la amenaza rusa y, sobre todo, si ello podía contribuir a la fantasmagórica “autonomía estratégica”.
Trump y las debilidades de la UE
Hazte socio/a de la Fundación
Súmate a nuestra iniciativa por un pensamiento independiente.